Los hombres de negro

Capítulo 5: Los hombres de negro

Capítulo anterior: El museo en el museo

—¿John Snow? —pregunta el capitán con aire de escéptico—, ¿es este su nombre real?

—Sí, lo es —responde el hombre del museo.

—¿Snow, como en “nieve”?

—Así dicen mis papeles.

El capitán lo mira, perplejo. Este hombre parece uno de esos personajes que trabajan en un teatro ambulante francés, vestido todo de blanco, con bigote, barba y toda la cosa; sin embargo, su voz parece más americanizada que una rebanada de pizza con jamón y champiñones.

Continue reading

El museo en el museo

Capítulo 4: El museo en el museo

Capítulo anterior: El museo rojo

A Viviana no le gustaba la sangre. Le producía nauseas tan solo escuchar de ella, así que tomó al guía por el cuello de la camisa y se alejaron a pasos acelerados en dirección a la galería principal.

Era buena haciendo varias cosas a la vez, así que no tuvo problemas en usar su mano libre para tomar el teléfono móvil y localizar el número del capitán Basos, quien contestó con desgana y enfado.

Continue reading

Por favor lee mi libro

Unos meses atrás visité una feria del libro que se realiza cada año en estas tierras. Entre la gente que conocí estaba un hombre que trabajaba entonces para una editorial. Me dijo que en su opinión y tomando en cuenta los números que había visto, la venta de libros electrónicos no era muy buena. “No vende ni una quinta parte de lo que venden los libros impresos”, me dijo, “no hay nada mejor que publicar con una editorial”.

Esto me dejó pensando por días, hasta que cierta noche abrí mi Kindle y encontré una colección de más de cincuenta libros gratuitos que me habían recomendado en el último mes. Todos descargados de forma legal y esperando por ser leídos. Entonces me pregunté por qué tenía tantos libros como esos.

Continue reading

Mi amigo Momo

Momo llegó en los primeros días negros.

Hará unos siete años cuando Vane me llamó por teléfono y dijo que necesitábamos hablar. Quedamos en vernos el fin de semana para almorzar en el restaurante acostumbrado, pues para entonces ya no vivíamos juntos.

No era la primera vez que yo dejaba la casa. Ya había ocurrido en varias ocasiones, pero esta vez se sentía definitivo. Algo entre nosotros se había roto y ya nunca más podríamos estar juntos de nuevo. Por eso cuando me pidió platicar, mi corazón se marchitó un poco.

Continue reading

El museo rojo

Capítulo 3: El museo rojo

Capítulo anterior: Un caso inexplicable

Frente a ellos el museo Reveliere se presentaba exultante, majestuoso en sus propios términos. Se trataba de una obra de arte que albergaba otras obras de arte en su interior.

—Es una lástima —dice Jones, después de observarlo por unos minutos.

—¿A qué te refieres?

—Mi querida Viviana, en ocasiones olvido que tu habilidad para la observación es inversamente proporcional a tu habilidad con las palabras.

Continue reading

Crónica de un gato mudado

El domingo pasado hacía ya una semana que me mudé de casa, dejando cosas detrás que pronto tendría que resolver. Uno de esos pendientes eran mis gatos.

Esa noche decidí traer a Momo a la nueva casa. Eran pasadas de las doce, así que técnicamente ya estábamos en lunes. La idea de traerlo a la casa dio varias vueltas en mi cabeza, no me atrevía. Verás, mudar a un perro es cosa fácil. Mudar a un gato es demasiado complicado.

Continue reading